Amazonas recibe un millón de visitantes en cinco años
El informe, basado en los registros de los principales atractivos turísticos, subraya la recuperación del sector. A pesar del duro golpe que significó la pandemia en 2020, los años subsiguientes han mostrado una «recuperación constante», impulsada mayoritariamente por el turismo interno. De hecho, los datos son elocuentes: el 89.27% de los visitantes fueron peruanos, mientras que el 10.73% correspondió a turistas extranjeros. Esta cifra, si bien demuestra la fortaleza del mercado nacional, evidencia al mismo tiempo una importante oportunidad para potenciar la promoción de Amazonas en el extranjero.
La Geografía del Éxito: Un Eje Turístico Definido
El análisis provincial del flujo de visitantes muestra un panorama claro: el turismo en la región gira en torno a un eje bien definido. La provincia de Luya, hogar de la imponente Fortaleza de Kuélap y los Sarcófagos de Karajía, se erige como la líder indiscutible, habiendo recibido 836,810 visitantes. Le sigue de cerca la provincia de Chachapoyas, capital de la región y punto de acceso a maravillas como la Catarata de Gocta y el Cañón del Sonche, con 265,080 visitantes. Bongará, con 198,090 visitantes, completa el podio de los destinos más concurridos.
Esta concentración en Luya y Chachapoyas posiciona a ambas provincias como los principales polos turísticos de Amazonas. Sin embargo, el mismo informe revela la otra cara de la moneda: una brecha significativa con otras provincias ricas en recursos naturales y culturales. Utcubamba (55,990), Bagua (26,530) y Rodríguez de Mendoza (8,650) registraron cifras considerablemente menores.
El Futuro: Diversificar para Crecer
Desde DIRCETUR, se enfatiza que esta recopilación de datos es una «herramienta clave» para la planificación y la toma de decisiones. El diagnóstico actual no es un punto final, sino un punto de partida para una estrategia más ambiciosa: la descentralización de la oferta turística.
La creciente popularidad de destinos emergentes como la Laguna Burlán es una prueba del potencial de diversificación que posee la región. El informe sugiere que muchas provincias cuentan con recursos poco conocidos o enfrentan limitaciones de infraestructura que, de ser atendidas, podrían abrir nuevas rutas y experiencias para los viajeros.
El reto para los próximos años será, por tanto, «apostar por la puesta en valor» de estos nuevos destinos, mejorando la conectividad y los servicios para atraer inversión pública y privada. Solo así, Amazonas podrá no solo consolidar el éxito de sus atractivos estrella, sino también tejer una red turística más amplia y equitativa, impulsando un desarrollo económico sostenible que beneficie a todas sus provincias.

